Sobre diabetes

Amputaciones en el paciente diabético

Las amputaciones en el pie diabético suelen ser por infección o por gangrena debido a la angiopatía.

Hay unas amputaciones establecidas. Es decir, no se debe realizar cualquier amputación sino que una amputación debe ser funcional. La funcionalidad de cada uno dependerá del tipo de paciente y la lesión que tengamos. Pero como norma básica se puede decir que:

  • Como más distal mejor. Es decir si podemos mantener la rodilla mucho mejor que si no se puede mantener. Será más fácil la utilización de prótesis.
  • Por otro lado en el pie se debe intentar mantener el primer dedo ya que es el principal apoyo para la marcha.

No obstante, en el caso de las amputaciones por encima del tobillo se debe dejar un margen para poder encajar la prótesis.

De cara a la cirugía, la hemostasia debe ser rigurosa ya que un hematoma puede hacer fallar una amputación.

Las amputaciones se dividen en amputaciones mayores (extensión de más de un pie) y menores (dedos, pie). Leer más.

Por lo que se refiere a la técnica de cierre se puede dividir en:

  • Abierta: Es aquella amputación que no se cierra normalmente porque está muy infectada
  • Cerrada: Es aquella en que se cierra la herida por completo. Normalmente se puede cerrar cuando no hay ningún indicio de infección. Suelen ser más frecuente en necrosis seca (gangrena seca)
  • Amputación en guillotina o del hachazo. Esta se realiza sobre todo en el pie y consiste en la amputación como si hubiera sido una guillotina. Se utiliza cuando no es posible guardar piel para una amputación reglada (habitual).

En algunos casos antes de realizar una amputación, cuando el desbridamiento no ha sido del todo efectivo se realiza una técnica de Tremolier para intentar salvar el mayor tejido posible. La técnica de Tremolier consiste en el sistema de lavado continuo con perfusión hasta el control o desaparición de la clínica. No obstante, no se puede utilizar en muchos de los casos.