Sobre diabetes

Trasplante de páncreas

Es una técnica que se empezó a utilizar en 1966. La primera persona que realizó un trasplante de páncreas fue Richar Lillehei en Minnesota. El primero fue para una mujer diabética con insuficiencia renal terminal que se le trasplantó el páncreas y el riñón. Pero no duró y a los pocos meses tuvo que volver a la diálisis y a la insulina. El segundo, también de riñón y páncreas, sobrevivió 4 meses hasta que el paciente murió de una infección. En España la primera vez que se realizó un trasplante se hizo en Barcelona. Actualmente, se realiza 100 trasplantes al año.

El trasplante de páncreas consiste en colocar un páncreas sano de un donante en un diabético. La donación del órgano es de un donante en muerte cerebral. Se extrae y se estudia con quien es compatible de la lista de pacientes que debe recibir el trasplante. El órgano cuando se extrae del cuerpo va con un poco de intestino del donante y debe mantenerse en una solución fría. Puede mantenerse una 20 horas. Cuando más tiempo esté peor es el resultado.

Normalmente no se extrae el páncreas del diabético, el nuevo páncreas se coloca en un lugar accesible de la cavidad abdominal, normalmente parte inferior derecha del abdomen. Se debe conseguir que la secreción exocrina se vierta en el tubo digestivo, uréter o vejiga. Uno de los problemas de los trasplantes de páncreas es que se coloca un órgano con múltiples funciones y sólo interesa la función de secreción de insulina. Las otras funciones digestivas no interesan y a veces pueden dar problemas. Por eso, se está estudiando poder realizar sólo el trasplante de los islotes de Langerhans.

páncreas en la cavidad abdominal

Aunque tiene una buena supervivencia, es una cirugía con alto riesgo intraoperatoria y después del trasplante. Las complicaciones después del trasplante son debidas a la inmunosupresión, más riesgo de tener diferentes enfermedades sobre todo infecciones y de rechazo del nuevo páncreas. Debido a estas complicaciones a pesar de tener buenos resultados su indicación está muy restringida, se indica sólo a un pequeño grupo de pacientes con diabetes tipo 1. Prácticamente siempre, el trasplante de páncreas se realiza junto con el trasplante de riñón. Así los fármacos inmunosupresores sirven para los dos.

Como cualquier cirugía el trasplante de páncreas tiene unos riesgos: sangrado, infección, reacciones alérgicas a medicamentos, infecciones, abscesos, problemas cardiológicos, rechazo, …

Si el trasplante funciona el paciente tendrá que tomar medicación en pastillas para toda la vida para evitar el rechazo del nuevo páncreas. No obstante, no tendrá que controlarse los niveles de azúcar ni pincharse la insulina.